Las obras para consolidar el Santuario de Santa María Magdalena de Novelda, uno de los principales referentes patrimoniales del municipio, podrían comenzar en las próximas semanas. La intervención cuenta con un presupuesto de 300.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, y su objetivo final es que el templo pueda volver a abrir sus puertas una vez garantizada su seguridad.

El inicio de los trabajos depende ahora de dos trámites administrativos. La Junta de Gobierno Local debe aprobar el Plan de Seguridad y Salud, algo que el Ayuntamiento prevé hacer en breve. Después podrá firmarse el acta de comprobación de replanteo, el documento que da paso al comienzo efectivo de la obra.

La concejala de Patrimonio Histórico, Geno Micó, ha indicado que, si se cumplen los plazos previstos, el acopio de materiales y el arranque de los trabajos podrían producirse pronto. El Ayuntamiento no ha concretado una fecha.

Mientras tanto, la empresa adjudicataria, Manibus Proyectos, y la dirección facultativa han celebrado en el propio santuario una primera reunión de coordinación. En ella participaron el alcalde, Fran Martínez, las concejalas de Patrimonio Histórico y Urbanismo, Geno Micó e Isabel Miralles, y técnicos municipales. Durante la visita se revisaron las cuestiones técnicas y estructurales previas a la intervención.

La torre este, el punto más dañado

Las principales patologías del edificio se concentran en la torre este. Allí se desmontarán la cruz, el orbe y la parte superior del pináculo para reparar las fisuras y restaurar las piezas deterioradas. Después se volverán a colocar y se reforzarán.

El proyecto también actúa sobre el subsuelo. Se inyectarán resinas alrededor del perímetro del edificio para aumentar la capacidad de carga del terreno y reducir los movimientos que están relacionados con los problemas estructurales del inmueble.

Adiós a una base de mármol de 35 toneladas

Uno de los cambios más visibles afectará al coro. La obra recuperará el diseño original del ingeniero noveldense José Sala Sala, que unía las dos torres del santuario. Además de devolver al edificio su concepción inicial, esta pieza contribuirá a reforzar su estructura.

Para ello se retirará la actual base maciza de mármol, que pesa más de 35 toneladas. El órgano monumental se conservará y se instalará después sobre el nuevo coro. También se recuperará la barandilla original de este espacio.

La intervención incluye además la reparación de la cubierta, la restauración de revestimientos, elementos ornamentales y pinturas murales, la recuperación de pavimentos, la adecuación de la instalación eléctrica y la colocación de un sistema de protección contra rayos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí