La detención de un joven acusado de una violenta agresión ocurrida el pasado verano en Cox acabó destapando un presunto delito de tráfico de drogas en San Isidro. La operación, desarrollada por la Guardia Civil, se saldó con el arresto de una pareja que fue sorprendida cuando salía de su vivienda con una maleta que contenía seis kilos de marihuana y un bolso con 12.000 euros en efectivo.
Los hechos que originaron la investigación se remontan al 13 de agosto, cuando un hombre de 40 años resultó gravemente herido tras una agresión en un establecimiento hostelero de Cox. Según la investigación, una discusión verbal fortuita entre dos clientes derivó en una reacción desproporcionada por parte del ahora detenido, que golpeó repetidamente a la víctima hasta hacerla caer al suelo y sufrir un fuerte impacto en la cabeza. El agresor huyó del lugar tras la paliza.
La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital y sometida a una intervención quirúrgica debido a la gravedad de las lesiones. Permaneció varias semanas en tratamiento en centros hospitalarios de Orihuela y Elche, recibiendo finalmente el alta con secuelas.
El Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Almoradí asumió el caso y, tras meses de indagaciones, logró identificar y localizar al presunto autor en San Isidro. Al establecer el dispositivo para su detención, los agentes lo interceptaron junto a su pareja sentimental cuando ambos salían del domicilio cargados con la droga y el dinero.
Durante el registro de la vivienda, los agentes intervinieron además material para el pesaje y envasado de la sustancia, otros 1.000 euros en efectivo, varios teléfonos móviles y documentación relacionada con la supuesta actividad de tráfico de drogas. También se hallaron pruebas que vinculan directamente al joven con la agresión cometida en Cox.
Los detenidos son un hombre de 25 años y una mujer de 23, a quienes se les imputa un delito contra la salud pública. En el caso del varón, se suma además un delito de lesiones graves. Ambos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Orihuela, que ha decretado la libertad con cargos.
La investigación ha determinado que agresor y víctima no se conocían con anterioridad y que la pelea no guarda relación con la actividad relacionada con la droga que se atribuye al detenido, sino que se originó por una discusión puntual sin relación previa entre ambos.



