El tranvía sigue consolidándose como una alternativa real al coche en el área metropolitana de Alicante. Uno de cada cuatro usuarios del TRAM d’Alacant utiliza este medio de transporte a pesar de disponer de vehículo propio, una tendencia que refuerza el papel del metropolitano en la movilidad diaria de la comarca.
Así lo recoge el último Índice de Satisfacción al Cliente (ISC) correspondiente a 2025, elaborado a partir de más de 1.500 entrevistas a personas mayores de 15 años que utilizan habitualmente las líneas de tranvía y tren-TRAM. El informe señala que el 25,6 % de los viajeros podría desplazarse en coche, pero opta por el transporte público.
Aparcar sigue siendo un problema clave
Entre quienes no disponen de vehículo privado —que representan el 62,1 % del total— el TRAM es prácticamente la única opción. Sin embargo, el estudio también apunta a factores urbanos muy concretos: casi un 19 % de los usuarios elige el tranvía por las dificultades para aparcar, especialmente en zonas céntricas y áreas turísticas como Playa de San Juan o el entorno del MARQ.
Además, un 15,4 % de los encuestados afirma directamente que le gusta viajar en el metropolitano y lo prefiere frente a otras alternativas, una cifra que apunta a un cambio progresivo en los hábitos de movilidad.
Marq-Castillo, principal punto de intercambio
El uso de transbordos sigue siendo minoritario —solo lo realiza el 3,7 % de los viajeros—, pero cuando se produce, la estación de Marq-Castillo concentra la mayor parte de los cambios de línea. Siete de cada diez transbordos se realizan en este punto, muy por delante de Luceros y Mercado, lo que confirma su papel estratégico dentro de la red.
Buena nota para el servicio
El servicio global del TRAM obtiene una valoración media de 7,29 sobre 10. Casi seis de cada diez usuarios consideran satisfactorio el funcionamiento del metropolitano, y cerca del 20 % le otorga la máxima puntuación.
Los aspectos mejor valorados están relacionados con la accesibilidad y el trato al usuario. La facilidad para subir al tren, la atención del personal y la sensación de seguridad durante el trayecto superan los ocho puntos de media, junto con la rapidez para adquirir billetes y el acceso a las estaciones.
Estos datos refuerzan la percepción del TRAM como una pieza clave en la movilidad sostenible del entorno de Alicante, especialmente en un contexto de tráfico creciente y limitaciones de aparcamiento en los núcleos urbanos.



